Quien aporta puede seguir su donación hasta la puerta donde llegó.
Qué es Donuva
Una fundación publica el proyecto con su presupuesto línea por línea, recauda, lo ejecuta documentando cada paso y lo cierra con un informe. Quien aporta recibe un certificado con un código que cualquiera puede comprobar.
La diferencia con una página de recaudo está en lo que el sistema no deja hacer: cerrar un hito sin evidencia, contar como recaudado un aporte que nadie ha comprobado, o dar por terminado un proyecto sin publicar su informe.
Un proyecto no cambia de estado porque alguien lo decida. Cambia cuando cumple lo que ese paso exige, y los cuatro estados se ven igual desde el panel de la fundación y desde fuera.
La meta no se escribe a mano: es la suma exacta de las líneas del presupuesto.
La barra solo cuenta donaciones conciliadas. Un aporte prometido no la mueve.
Cada hito se cierra con su evidencia encima. Sin ella el hito sigue abierto.
Un proyecto no se puede finalizar mientras no tenga publicado su informe de cierre.
No son condiciones de uso ni buenas intenciones escritas en una página aparte. Son restricciones del código: nadie de la fundación puede saltárselas, y por eso valen como garantía para quien aporta.
El dinero y los puntos no se editan, se asientan. No existe ninguna columna de saldo en la base de datos: el recaudo es la suma de las donaciones confirmadas y el saldo de puntos es la suma de los movimientos del donante. Por eso la pregunta «por qué este número es este» todavía tiene respuesta meses después.
Cada quien entra a un sitio distinto: la fundación a su operación entera, quien aporta a lo suyo, y la consola de plataforma solo la abre quien da de alta fundaciones.
Lo único que falta es la pasarela de pagos.No es trabajo de código pendiente: necesita una cuenta de comercio. Mientras tanto el aporte se registra con su comprobante y alguien lo concilia a mano, que para este tamaño de operación sigue siendo el camino correcto.
Estas seis cifras se leen de la base de datos en el momento en que carga esta página. Ninguna está escrita a mano ni redondeada: si alguna marca cero es porque todavía no ha ocurrido, y ahí se queda hasta que ocurra. Es la misma regla que gobierna la barra de avance de cada proyecto.
Solo aparecen las fundaciones que ya tienen algo publicado. Entra en cualquiera y verás sus proyectos con el mismo detalle que ve su propio equipo.
Con una cuenta ves en un sitio todo lo que has aportado, guardas tus certificados y sigues en qué se convirtió tu dinero. Si ya donaste con ese mismo correo, esos aportes aparecen solos.
Donuva se licencia a otras organizaciones sin tocar el modelo de datos: cada una entra con su nombre, su color y su equipo, y no ve ni un dato de las demás. El alta la hace hoy el equipo de la plataforma, una por una, para revisar contigo cómo quedan sus categorías y sus permisos antes de empezar.
Donuva es un servicio de Conet lab